A la hora de realizar el análisis técnico de algún activo, buscamos la ayuda de patrones de movimientos y también de indicadores que puedan acompañar a la tendencia en la que se encuentra dicho activo. Uno de los indicadores más comunes a la hora de trabajar el análisis técnico es el RSI (Relative Strength Index) o Índice de Fuerza Relativa.

La mayoría de los analistas que utilizan el RSI sólo lo utilizan para ver un acompañamiento de la tendencia o para ver sobrecompra o sobreventa acumulada, pero casi nadie lo utiliza como movimientos por divergencias, las cuales son muy fiables.

Las divergencias básicamente marcan un cambio de tendencia probable en próximos movimientos. Se identifican con una tendencia clara de los precios del activo en cuestión y una tendencia contraria en el movimiento del RSI. Si la tendencia de los precios del activo y la del RSI van en la misma dirección se trata de un acompañamiento de tendencia y no hay divergencia de ningún tipo.

Dichas divergencias se pueden utilizar en cualquier activo y en cualquier horizonte temporal y son un buen complemento para formaciones y patrones técnicos de movimientos.

Existen dos tipos de divergencias, alcista y bajista. Veremos las características de las mismas a continuación:

Divergencia alcista

Cuando se observa una tendencia claramente bajista de los precios, pero en cambio el RSI marca una tendencia contraria y denota que empieza a haber acumulación de dinero (dinero comprador). Esta situación marca que el escenario más probable es que en las próximas sesiones se produzca un cambio de tendencia al alza y los precios dejen de caer para dar pie a movimientos alcistas.

Se trata de cambios tendenciales que pueden ser agresivos o no.

 

Divergencia bajista

Cuando se observa una tendencia claramente alcista de los precios, pero en cambio el RSI marca una tendencia contraria y denota que empieza a haber acumulación de papel (dinero vendedor). Esta situación marca que el escenario más probable es que en las próximas sesiones se produzca un cambio de tendencia a la baja y los precios dejen de subir para dar pie a movimientos bajistas.

Se trata de cambios tendenciales que pueden ser agresivos o no.