¿Qué son los CFDs?

Los Contratos por Diferencia (CFDs) son contratos que se realizan entre dos partes para intercambiar la diferencia entre el precio de compra y el precio de venta de un determinado activo financiero, sin poseer éste. El precio del CFD está vinculado al de su subyacente, el cual cotiza en un mercado organizado. Desde el punto de vista operativo a través de un CFD, el trader especula con la rentabilidad del activo al que haga referencia Estos subyacentes son las acciones, futuros, materias primas, etc.

Se trata de productos apalancados. Esto significa que se ofrece una exposición a los mercados exigiendo al inversor que aporte únicamente un margen del valor total de la operación.

Ventajas CFD frente a futuros

  • Una de las ventajas de los CFDs es que no tienen fecha de vencimiento, se liquidan cuando el inversor lo desee. Por el contrario, los futuros sí que la tienen, lo cual significa que una vez terminada dicha sesión, aquellos contratos de futuro que sigan abiertos serán liquidados.
  • Otro aspecto positivo es que las comisiones son inferiores a las de los futuros.
  • En cuanto a la flexibilidad, los CFDs no exigen un número mínimo de títulos, lo cual sí que ocurre en el caso de los futuros.
  • La cuarta ventaja sería el fraccionamiento. Los CFDs ofrecen la posibilidad de fraccionar el tamaño de la operación adaptando la cantidad invertida al tamaño de la cuenta o al riesgo máximo que se quiera asumir como inversor. Sin embargo, con los futuros no existe esta posibilidad.
  • Finalmente, en un supuesto de reparto de dividendos, el  inversor de CFDs mantiene todos los derechos económicos en el caso de que se encuentre en una posición alcista. Si, en cambio, su posición de mercado en el momento del pago del dividendo es bajista, deberá abonar la cantidad que corresponda. La diferencia con los futuros, es que estos últimos no poseen derechos económicos.